lunes, 24 de febrero de 2020

El 19F y los límites de la tolerancia


El miércoles 19 de Febrero último se dieron en plazas de todo el país, distintas marchas en favor de la legalización del aborto legal, seguro y gratuito.

Cabe destacar que apoyo dicha legalización, pero aquí no está en discusión eso, sino el hecho que en el escenario de la marcha central en el Congreso de la Nación, contaban con presencia de diputados y diputadas de la Nación, mientras la pequeña multitud que se había juntado, se manifestaba en términos incitatorios a la violencia pública.

En el escenario estaban el ex diputado nacional Daniel Lipovetzky, las diputadas de Juntos por el Cambio Karina Banfi, Josefina Mendoza, Brenda Austin, Carla Carrizo, Silvia Lospennato; por el Frente de Todos estaban Mónica Macha, Araceli Ferreyra y por el Frente de Izquierda, Romina Del Plá.

En el video se puede apreciar cómo los diputados y diputadas festejan el cantito.

                                                                     El video donde se ve a diputadas arengando a la multitud.


Más tarde, ante la viralización de este video, surgió la indignación pública para con las diputadas que aparecen arengando a la multitud en términos de "cortar rutas" y "quemar la Catedral" en caso que no se apruebe el proyecto de legalización.  Es difícil apreciar la incomodidad que dice haber tenido la diputada Lospennato.


Nobleza obliga, la diputada admite que se tendría que haber bajado del escenario ante ese canto.

En mi opinión, sin dudas tendría que haberse bajado del escenario y llamar a la calma en su calidad de diputada nacional. Lo cierto es que no hizo nada de eso.

El filósofo austríaco Karl Popper, en la Paradoja de la Tolerancia nos explica que algunas personas confunden libertad de expresión con tolerancia irrestricta y acusan a aquel que pone límites a una agresión o incitación, de carecer de espíritu democrático.

"La tolerancia ilimitada debe conducir a la desaparición de la tolerancia. Si extendemos la tolerancia ilimitada aun a aquellos que son intolerantes; si no nos hallamos preparados para defender una sociedad tolerante contra las tropelías de los intolerantes, el resultado será la destrucción de los tolerantes y, junto con ellos, de la tolerancia. Con este planteamiento no queremos, significar, por ejemplo, que siempre debamos impedir la expresión de concepciones filosóficas intolerantes; mientras podamos contrarrestarlas mediante argumentos racionales y mantenerlas en jaque ante la opinión pública, su prohibición seria, por cierto, poco prudente. Pero debemos reclamar el derecho de prohibirlas, si es necesario por la fuerza, pues bien puede suceder que no estén destinadas a imponérsenos en el plano de los argumentos racionales, acusándolos de engañosos, y que les enseñen a responder a los argumentos mediante el uso de los puños o las armas deberemos reclamar entonces, en nombre de la tolerancia, el derecho a no tolerar a los intolerantes. Deberemos exigir que todo movimiento que predique la intolerancia quede al margen de la ley y que se considere criminal cualquier incitación a la intolerancia y a la persecución, de la misma manera que en el caso de la incitación al homicidio, al secuestro o al tráfico de esclavos."

En este punto es importante remarcar que la sociedad, a través de sus órganos de poder, o sea, los tres poderes del estado son los que deben prohibir a los intolerantes. Así se expresa Popper:

"Pueden sortearse fácilmente todas estas paradojas si se formulan las exigencias políticas ... de la manera siguiente: debemos exigir un gobierno que se rija de acuerdo con los principios del igualitarismo y del proteccionismo; que tolere a todos aquellos que se sientan dispuestos a la reciprocidad, es decir, que sean tolerantes; que sea controlado por el pueblo y que responda a éste, y cabría agregar que cierto tipo de voto mayoritario —junto con determinadas instituciones destinadas a mantener bien informado al público— constituye el mejor medio, si bien no siempre infalible, para controlar a dicho gobierno."

 Más adelante, el filósofo explica que el intolerante no es aquel que simplemente se nos expresa en contra de nuestros argumentos en forma igualmente argumentativa, sino que es aquel que apela a los puños y a la violencia como último argumento. Así se expresa Popper:

"... la gran tradición del racionalismo occidental es librar nuestras batallas con palabras en lugar de con armas. Es por eso que nuestra civilización occidental es esencialmente pluralista y, también es por eso, que fines socialmente monolíticos significarían la muerte de la libertad; de la libertad de pensamiento, de la libre búsqueda de la verdad, y, con ello, de la racionalidad y la dignidad del hombre..."


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Está claro que las diputadas que estuvieron en ese escenario, arengando ese canto, se vieron envueltos en esa intoleracia e incitación a la violencia frente al Congreso Nacional. Y sea cual sea lo que hayan pensado hacer, lo cierto es que se quedaron en el escenario.

Cualquier persona que haya asistido a un estadio de fútbol con asiduidad, se vio en algún momento, en la situación de tener que avalar las acciones de la barra brava a través de los cánticos. La lógica es la misma. Ante incitaciones a la violencia pública, hay que manifestarse clara y contundentemente que pongan fin a tales acciones. De la violencia de palabra a la violencia física, hay un sólo paso.

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Para cerrar, quiero dejar en claro que estos son momentos donde la libertad de expresión se ve claramente amenazada desde distintos sectores que piden una tolerancia que ellos mismos no tienen con los que les critican. No hay que dar cabida a esos intolerantes violentos, pero siempre dentro de la ley y las instituciones de la sociedad civil.

No es buen ejemplo para nadie ver a diputados de la Nación, arengando cánticos violentos. La historia jamás termina bien cuando eso pasa.



jueves, 20 de febrero de 2020

Biología versus Igualdad

Esta nota es en contestación de la nota que apareciera en el Diario Clarín, el día 17 de Febrero, entitulada "¿Mérito versus Igualdad?" del abogado Dr. Roberto Saba.

El día martes aparece la nota del acápite en mi TL de Twitter. Como estaba próximo a salir a trabajar, la bajé a mi kindle y en un parate, la leí.


Al bajar la nota percibí cierto tufillo progre. No me equivoqué. Es otra oportunidad donde se deja de lado a la biología y la ideología posmoderna entra como tromba.

La nota versa sobre la escasa cantidad de arquitectas hay en el mercado laboral. Cuenta que desde que se entrega el premio Pritzker, el galardón más importante de la arquitectura, desde 1979, sólo 3 mujeres; una de manera individual y dos en conjunto con hombres. En el mismo período de tiempo ganaron el premio 44 varones.

Tanto en Estados Unidos como en Europa y Argentina no existen normas que impidan que las mujeres puedan estudiar arquitectura o alguna rama de la ingeniería. La carreras de hoy, con más salida laboral son las carreras técnicas. Pero las mujeres siguen eligiendo las carreras ligadas a las humanidades y al cuidado de las personas. Sólo invito al colega a que averigüe cuantos alumnos y alumnas tiene en sus clases de la Facultad de Derecho. ¿Acaso en la Universidad de Palermo existe alguna regla por la cual tiene que haber determinada cantidad de mujeres y hombres en las carreras que se dictan allí?

La mujer se sumó al mercado laboral de manera masiva en la segunda mitad del siglo pasado. La desventaja es obvia. ¿Pero la desventaja es mala per sé? Reparar esta desventaja mediante el sistema de cuotas, tan de moda en las universidades del norte, sólo hará que dentro de los estudiantes hombres que entren próximamente a la carrera universitaria, probablemente quede afuera el próximo Le Corbusier, todo por satisfacer una cuota de dudoso resultado. Dice Camille Paglia "...  Las cuotas, sean del tipo que sean, parecen útiles al principio, pero después se convierten en una noria que da vueltas e impide la igualdad."

Cabe destacar que el doctor no habla de la igualdad de trato de la ley (por la que abogo seriamente), sino de igualdad (de resultados, en este caso). En este caso, voy a citar al economista y Premio Nobel, Friedrich von Hayek:“toda política directamente dirigida a un ideal sustantivo de justicia distributiva tiene que conducir a la destrucción del Estado de Derecho. Provocar el mismo resultado para personas diferentes significa, por fuerza, tratarlas diferentemente". Si se busca que haya la misma cantidad arquitectos y arquitectas premiados, necesariamente alguien se verá afectado en sus derechos.

Para probar lo dicho por Hayek, vale la pena replicar este extracto del libro "La transformación de la mente moderna" de Jonathan Haidt y Greg Lukianoff:

"Cuando Jon daba clase en la Universidad de Virginia (UVA), contrataba a veces a miembros del equipo de remo masculino de la UVA para que le hicieran trabajos en el jardín. Cada otoño y cada primavera, los jóvenes del equipo repartían folletos en los buzones de todos los profesores con publicidad sobre su servicio de «alquiler de remeros». Al menos Jon, creyó que estaba contratando a los miembros del equipo de remo masculino de la UVA. Pero después de hablar con los remeros, se enteró de que no había ningún equipo de remo masculino en la UVA. Existe sólo la Asociación de Remo de Virginia. Los hombres que remaban para la asociación eran todos estudiantes de la Universidad de Virginia, pero la universidad no financia su deporte. Deben pagar más de mil dólares al año para pertenecer a la asociación, y también tienen que participar en una campaña de alquiler de remeros para recaudar dinero para sus barcas, sus entrenadores, sus viajes a las regatas y otros gastos. Comparten una casa-barco en el embalse de Rivanna con el equipo de remo femenino de la UVA, cuyos gastos, incluidos los viajes, los entrenadores y los tentempiés en la casa-barco están íntegramente financiados por la universidad. ¿Por qué los estudiantes de la UVA que querían remar eran tratados de manera tan distinta en función de su sexo? Porque la aplicación del Título IX cambió con los años. De su objetivo original de proveer igualdad de acceso a las oportunidades educativas para mujeres y hombres, el programa se transformó en otro que empuja a las universidades a obtener la igualdad de resultados sin tener en cuenta los insumos."

Con este ejemplo queda demostrado que la igualdad prevalece por encima del mérito y se crean situaciones de desigualdad objetiva. Como en la magnífica obra de George Orwell, Rebelión en la Granja, unos animales más iguales que otros.

Donde las mujeres tienen que dejar sus deseos de lado y optar por una carrera con salida laboral es en los países de menor desarrollo económico y social. Así se muestra en el documental noruego "La Paradoja de la Igualdad"



Más adelante, dice que las familias tienen la percepción "negativa" por la cual los nenes se adaptan mejor a las matemáticas que las nenas. Esa percepción no es negativa ni errada: "Los chicos suelen tener una visión más teórica, relacionada con el aprendizaje, por eso les llaman más la atención las carreras de ciencias. Ellas buscan la utilidad práctica, quieren que su trabajo reporte un beneficio a la sociedad”, cuenta Milagros Sáinz, investigadora de la UOC y coordinadora de un informe sobre la escasez de mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, publicado por la Fundación Telefónica de España.

Culpar al "ambiente" de la elección femenina mayoritaria por carreras humanísticas es falaz. No existe en ninguna parte del mundo desarrollado, globalizado y occidental donde "el ambiente" condicione tal elección. Está dejando de lado a la biología, que explica estas diferencias entre sexos.

Este problema es típico de nuestra época. El fenómeno filosófico conocido como posmodernismo hizo mella en toda la progresía global. Afirma en este sentido Gilles Lipovetsky “el marasmo posmoderno es el resultado de la hipertrofia de una cultura cuyo objetivo es la negación de cualquier orden estable”. Dicho de otro modo: si la biología nos molesta porque nos refuta nuestras maquinaciones posmodernas, dejemoslé de lado.

En el final de la nota habla que es "moralmente inaceptable" el hecho que haya menos mujeres en carreras técnicas, además de afectar negativamente a la productividad y competitividad de cada país.

Estoy de acuerdo en esto último, pero es mi deber informar al colega que en los lugares donde se coloca a la moral por encima de la biología, se da en regímenes tan tiránicos y liberticidas como el de la Unión Soviética o la China de la época de la Revolución Cultural.

Como conclusión a esta nota, vengo con este maravilloso texto de Camille Paglia:

"... ocurre que los progresistas empiezan a desconectarse de la realidad, pierden la capacidad de usar el sentido común. Podemos exigir seguridad para los individuos disidentes sin tener por ello que otorgar derechos especiales a ningún grupo. Soy feminista equitativa, abogo por la igualdad de trato ante la ley. No debe haber grupos a quienes la ley otorgue privilegios especiales. Me opongo al control de las conciencias. Milito por la libertad de expresión y de conciencia. ... Me opongo a toda protección especial para las mujeres, adopte la forma que adopte."

Y dejemos a la chicas anotarse en la carrera universitaria que mejor les venga en gana.

Quedo abierto al debate.

jueves, 6 de febrero de 2020

El discurso de odio y la mentira de los 30000 desaparecidos

Otro ataque explícito a la libertad de expresión

Durante el día jueves 6 de febrero, el Diario Clarín informó que el Presidente de la Nación, Alberto Fernández evalúa mandar una ley al Congreso de la Nación para penalizar a quienes nieguen o relativicen los crímenes cometidos durante la última dictadura militar e instruyó en tal sentido a la Ministra de Justicia, Marcela Losardo.
En la noticia se informa que el Presidente se reunió con organizaciones de derechos humanos en París. Entre ellos, María Laura Stirnemann, de la asociación H.I.J.O.S en Francia,

Los socialismos actuales, tales como el PSOE español como el Partido Justicialista, tienen ideas que cercenan el pasado cercano. En el año 2007, el Parlamento Español, de mayoría socialista entonces,  la conocida como "Ley de Memoria Histórica" que tiene por objeto "reconocer y ampliar derechos a favor de quienes padecieron persecución o violencia, por razones políticas, ideológicas, o de creencia religiosa, durante la Guerra Civil y la Dictadura, promover su reparación moral y la recuperación de su memoria personal y familiar, y adoptar medidas complementarias destinadas a suprimir elementos de división entre los ciudadanos, todo ello con el fin de fomentar la cohesión y solidaridad entre las diversas generaciones de españoles en torno a los principios, valores y libertades constitucionales"

Existen normas análogas en diversos países de Europa, como Francia, Alemania, Suiza, Austria, Bélgica, España, República Checa, Israel, Liechtenstein y Letonia. Estas leyes prevén penar las expresiones negacionistas en todo ámbito que no sea privado e impide cuestionar el número de víctimas del Holocausto; en cualquier plataforma pública, penalizando también otros delitos de odio.

Curiosa es la historia de cómo nacieron los delitos de odio. Fue la Unión Soviética y sus aliados quienes defendieron en su apogeo la introducción de prohibiciones de la incitación al odio en el derecho internacional. Claramente se ve la intención de limitar la libertad de expresión en aquellos países de corte totalitario.

Al momento de la discusión de los derechos a incluirse en la Declaración de los Derechos Humanos y el Hombre, la aprobación del artículo 20, que prohibía los discursos de odio, fue sumamente controvertida y estuvo precedida de prolongadas y acaloradas negociaciones. Los defensores de esta norma justificaban la necesidad del artículo 20 con la reciente memoria de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Los opositores señalaron la inadecuación de esa prohibición en una convención de derechos humanos, la arbitrariedad de los términos "odio" y "hostilidad", y el riesgo de socavar la libertad de expresión. Eleanor Roosevelt encontró que el lenguaje era "extremadamente peligroso" y advirtió contra las disposiciones que podrían ser explotadas por los Estados totalitarios con el propósito de hacer que los otros artículos fueran nulos, temiendo también "que la disposición alentara a los gobiernos a castigar todas las críticas so pretexto de protegerse contra la hostilidad religiosa o nacional". Toda una vidente Eleanor Roosevelt.

En Argentina, la discusión alrededor del número de desaparecidos generó polémicas y fuertes cruces políticos en distintas épocas. La cifra es absolutamente falaz y distorsiona la verdadera realidad de los hechos. La CONADEP, en el informe Nunca Más, publica que al cierre del informe son 8.961 los desaparecidos. Cabe destacar que el PJ no quiso participar de la CONADEP.

Cabe recordar que en 2016 se desató una verdadera caza de brujas contra el entonces Ministro de Cultura porteño, Darío Loperfido, por insistir en que en la Argentina no hubo 30 mil desaparecidos. Finalmente, el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta lo terminó echando.

Demás está decir que Darío Lopérfido tiene razón. Aquí podemos ver cómo Luis Labraña, ex montonero, cuenta cómo se arribó a la cifra de 30.000 desaparecidos


Aquí Victoria Villarruel, Presidente de la Asoc. Civil CELTYV, relata y da acabada cuenta de lo que fue el terrorismo en aquellos terribles años, cuando estalló, en promedio, 1 bomba por día durante cada año de la década de los 70.


Quiero dejar bien en claro. No avalo, ni avalaré ningún tipo de accionar terrorista. Los que reivindican el accionar guerrillero son los que en el acto por el Día de la Memoria del año 2017, enaltecieron a las organizaciones guerrilleras que tuvieron su actuación delictiva durante la década del 70 del siglo pasado.

Este tipo de normas lo único que buscan es cercenar la libertad de expresión del ciudadano de a pie, que cuando se atreva a disentir sobre hechos ocurridos hace más de 35 años, pueda ser procesado y encarcelado como en las peores dictaduras de sistemas totalitarios.

Que vaya sabiendo el Señor Presidente de la Nación: los vamos a estar esperando en Tribunales y hasta los internacionales no vamos a parar. No vamos a permitir que quieran imponer un lectura sesgada y partidaria de nuestra historia común mediante la violencia gubernamental.Que se nos quiera imponer su mentira como si fuese la verdad absoluta y que no podamos contradecirlos sin sufrir represalias por parte del Estado, es una muestra más del fascismo inherente del peronismo.

Señoras y señores, NO FUERON 30.000 Y NO NOS VAN A CALLAR

sábado, 1 de febrero de 2020

Sobre violencia "de género".

Un acercamiento crítico al concepto de violencia "de género".


Quiénes se lucran con la Ley de Violencia de Género

Morgan Freeman dijo en una famosa entrevista: "Black History is America History" (la historia de los negros es la historia de America).



Esta nota va a tratar sobre la mal llamada violencia de género y me pareció acorde empezar con esa frase, porque existen oportunidades donde distinguir, invisibiliza al otro.

El caso español es paradigmático. Desde la sanción de la Ley Integral contra la Violencia de Género, en 2004, la situación no mejoró en nada en la violencia contra la mujer y terminó por proteger a menos personas de las que perjudicó.

Esta ley ha dado toda clase de privilegios y beneficios a la mujer que denunciara a su pareja, desde dinero para ayudarle a pagar el alquiler, becas de estudio, lugares de estar en caso de escapar. Puede decirse que la LIVG ha generado una diferencia en la aplicación del derecho entre hombres y mujeres que es inconstitucional en todas las constituciones occidentales.

La LIVG logró invisibilizar la violencia contra los niños y contra los ancianos, así como también el tabú del suicidio. De esto no se habla porque las mujeres son las principales asesinas de sus propios hijos y contra los ancianos. La regla es: si la maltratadora es una mujer, se invisibiliza.

Como muestra, Cuca Casado para disidentia.com dice:


Con una simple denuncia se activan los mecanismos económicos:
 y las ayudas y subvencionas animan a denunciar. La dotación para 
la denominada “violencia de género” y su difusión y relevancia en 
los medios de comunicación nada tiene que ver con el bienestar de 
las personas sino con el beneficio privado que las ayudas 
proporcionan a algunas asociaciones, que han hecho de la 
Ley de Violencia de Género su medio de vida

Como consecuencia de esta perniciosa ley se violan sistemáticamente 
los derechos humanos, no sólo de los hombres afectados, sino 
también de niños, abuelos, familias, etc. Y otro daño colateral de esta
 ley es el infligido a aquellas mujeres que realmente necesitan ayuda, 
que piden auxilio y no tienen las asistencias necesarias para salvaguardar 
sus vidas. (1)

Todo lo relatado para el caso español es equiparable al caso argentino. Entrar en cifras sería largo y tedioso. En este video de la filósofa y Dra. en Ciencias Sociales, Roxana Kreimer, se explaya con amplitud sobre el punto en cuestión.



Este preámbulo sirve para justificar por qué es peligroso distinguir entre distintas violencias.

Hannah Arendt (1905-1976) fue una filósofa judía que escapó a los Estados Unidos una vez comenzada la 2da Guerra Mundial. Una vez finalizada la guerra, tuvo oportunidad de presenciar el juicio que se le siguíó al criminal de guerra Adolf Eichmann.

Eichmann era el responsable de la logística en los campos de concentración, para una rápida recepción y posterior muerte de los millones de judíos asesinados.

Ahora viene lo interesante. Arendt notó que Eichmann no era ese monstruo capaz de cometer tamañas atrocidades que todos imaginaban. Analizó la personalidad del acusado y notó que era posible que cualquier persona era posible de cometer monstruocidades, sólo dejando de pensar. A esta manera de actuar se la llamó "la banalidad del mal".

De esta idea se desprende que en todos nosotros existe la capacidad de ser bueno y de ser malo. La gran mayoría de nosotros, los humanos, reprimimos el mal interior.

Desde aquí podemos asociar al bien con lo pacífico y al mal, con lo violento. Si todos los seres humanos somos un fino equilibrio entre lo pacífico y lo violento, se concluye que la violencia misma es inherente al ser humano.

Esto no lo entiende el feminismo hegemónico. Entra en la lógica dicotómica donde las mujeres son seres de luz y los hombres potenciales asesinos, lleva a invisibilizar una realidad que permanece oculta a la luz pública: quien padece más la violencia es el hombre.

Señoras y señores, NADIE MENOS.

(1) Quiénes se lucran con la Ley de Violencia de Género https://disidentia.com/quienes-se-lucran-ley-violencia-genero/




La Provincia no es Finlandia. Es peronista

La nota de Roy Hora publicada el fin de semana pasado en *Seúl*, "La provincia impotente" , tiene una virtud: pone en debate un pr...